65 minutos - Teatro dramático de exploración indigenista
En esta fascinante historia, un grupo de actores de teatro descubre ante el público una profecía milenaria escrita en las estrellas y en el cielo ancestral del pueblo muisca. Se trata de un relato sobre el origen del oro, la lucha entre Chía y Sua, y la figura de un gigante que nunca doblegó su dignidad ante imperios, guerras, zipas ni zaques: el cacique Atabí de Tundama, hoy Duitama.
60 minutos - Títeres y teatro
Cuento con caricias es un espectáculo que invita a redescubrir el valor de los vínculos humanos en una época marcada por la velocidad y la tecnología.
A través de personajes entrañables, humor, juego, música e imaginación, la obra propone un viaje en el que las palabras sinceras, los abrazos, la naturaleza y el encuentro con los demás se convierten en verdaderas caricias para el alma.
Los protagonistas descubren que compartir, escuchar, cooperar y resolver las diferencias con empatía son acciones capaces de transformar su entorno, y que posibilitan construir una sociedad más sensible, solidaria y feliz.
60 minutos - Títeres
Una vieja pata con quien nadie se ha querido casar encuentra un huevo abandonado; lo adopta, lo empolla y nace de él un extraño patito gris de cuello largo. Los demás animales de la granja se burlan de este curioso patito a quien ni siquiera el gato se ha querido comer por su feo aspecto. Pasa el tiempo y Tito, el patito, decide irse en busca de su papá: le pregunta al Pavo, al Gallo, e incluso al Chulo, pero ninguno acepta ser el padre de un polluelo tan feo. Llega el invierno y el Patito Feo es acogido por los espíritus del bosque, con quienes pasa la fría estación; pero al entrar la primavera, Tito vuelve a la granja. Para sorpresa de todos, se ha transformado en un hermoso cisne. Así, de forma poética, nos muestra cómo las apariencias pueden ser engañosas, pues la verdadera belleza surge del interior de cada ser.
60 minutos - Teatro y artes vivas
La atmósfera territorial que define esta obra es un altar natural construido con materias vegetales, frutos, plantas medicinales y semillas, ambiente iluminado con velas de cebo para acentuar que el chamán es un gran poseedor de símbolos, capaz de asumir la función de guía social, político y espiritual ancestral.
El chamán o yachac —el uwishin del pueblo kitchwa— viaja por todos los mundos en la barriga de una boa que se transforma en jaguar, sol y magia danzando en metamorfosis de hombre, yawar danzante de los vientos del sur, entre las montañas, por entre los ríos, y hoy, en nuestros tiempos, para bendecir la fiesta de la danza y llevar el conjuro del sabor a cuerpos poseídos de festejo y goce.
Se trata de una propuesta de nuestro taita jaguar interno, singular y propio, interpretada por danzantes, una mayor tejedora de los resguardos y cabildos de Ipiales, Córdoba-Males, y el acompañamiento de la abuela cantora siriana del pueblo Tubú del Vaupés. Su propósito es transmitir lo que nos comunicaron nuestros mayores alrededor del fogón y la tulpa con el canto del cuscungo. Somos de aquí mismo, de la tierra, de la quinua, curacas curcos maliciosos tomando el remedio que el taita Juan Chiles nos da para ser jaguares en el filo de la montaña, cantar y danzar la fiesta yawar espiritual, para defender el derecho sobre nuestro cuerpo y sembrar el agua.