La propuesta de Teatro Sanador es una búsqueda espiritual que incita a las mujeres a retornar, a través del largo camino de autoconocimiento humano, que nos conduce a la raíz, a la conexión con la tierra, la verdadera maestra, la única que realmente sana.
Tiene como propósito hacer que las mujeres nos vaciemos de sentimientos y emociones negativas y dañinas producto de experiencias traumáticas que desde muy temprana edad estamos experimentando, por el simple hecho de ser mujeres. Incluso, deudas históricas relacionadas con racismo, discriminación, esclavitud, abusos y falta de valor, que sin querer o sin pedir, hemos heredado. Con el paso del tiempo y de los años, todo esto se nos va acumulando en el cuerpo y en el alma; y a nadie le importa, y nadie se hace cargo. Y es que nadie tiene porque hacerlo, pero sí, nosotras mismas. Necesitamos vaciarnos de todo el dolor y la rabia que sentimos y que nos han obligado a reprimir, a soportar. Necesitamos gritar, llorar y expresar; ni siquiera para que nos escuchen, sino para liberar-nos. Para comprender que nadie va a venir a nuestro rescate, porque reparar-nos es una tarea que nos corresponde a cada una de nosotras. Las mujeres merecemos recordar, para darnos a nosotras mismas todo lo que la sociedad en la que vivimos no ha podido, o no nos ha sabido dar.
Una vez hecha esta indagación, usamos todo esto como material de creación, aquí se produce la alquimia y ponemos a prueba nuestra capacidad de transformar el dolor. Toda esta exploración se hace utilizando como medio las artes integradas, el cuerpo-voz, el movimiento, el sonido, la palabra, el canto, la escritura y el ritual; el contacto con la naturaleza.
El Teatro Sanador se proyecta a futuro como una Escuela de Investigación-Creación de la Memoria de la Mujer.