A lo largo de las memorias de Ezequiel nos adentramos en La Curva del Silencio, un pueblo lleno de vida, color, folclor y tradición, acordonado por la premonición del horror; un pueblo avasallado por la violencia y por el olvido; un pueblo en donde los victimarios también son víctimas del mismo sistema cruel que emana de las élites del territorio latinoamericano.
La caída de las águilas es un viaje por la reflexión y por el duelo cuando se es parte de una guerra en la que el pueblo pone los muertos y se unta las manos con la sangre de sus hermanos para enriquecer al terrateniente y esas fuerzas oscuras que tienen como única prioridad sus propios intereses.
Los objetos en escena cobran vida a partir de las ocurrencias de María Luna, una niña de diez años, para mostrarnos cómo sería un día cotidiano de aquellos seres fantásticos cargados de melancolía, de cierta vejez, y también de los recuerdos que van quedando a lo largo del tiempo. Don Clock y la rutina diaria de los aparatos olvidados se convierte así en una metáfora poética de cuatro seres ficcionados: don Clock, la señora Plancha Antigua, el señor Tv en Blanco y Negro y el Abuelo Radio a. m., quienes, por medio de sus acciones en un teatro de máscaras y de silencio, dan vida a la historia escrita por María Luna.
Se trata de una adaptación de la novela El increíble Mago de Oz, de L. Frank Baum. La historia se inicia en el año 2030 con Dorothy, una joven gamer que descarga el videojuego Mago de Oz. Su meta es ganar para salvar a su comunidad de la sequía, una aventura fantástica basada en íconos de la cultura pop. Junto con su amigo Totó encuentra seres maravillosos en los diversos niveles que debe superar. Así, se adentra en un mundo digital en el que la música y los aliados que se encuentra en el camino la ayudarán a regresar a casa.
La trascendencia del viaje de Dorothy, y su vigencia en nuestra época, nos ha inspirado a hablar a través de esta fábula. Por ello la hemos adaptado al contexto actual, en que vivimos rodeados de inteligencia artificial, progreso tecnológico y redes sociales.
El argumento se centra en dos simpáticos ratones que son vecinos. Un río separa sus casas, y aunque viven cerca, los pequeños roedores no son amigos: de hecho, cada encuentro es un motivo para alimentar su mutua repulsión.
Un día, a Boris se le ocurre una gran idea: decide enviarle a su vecina una carta para hacerle saber lo mal que le cae. Flora no tarda en responder, y así comienza una frenética batalla epistolar y de actos vengativos que hará carcajear y sorprenderá gratamente al espectador.
Los personajes, que actúan impulsados por el odio y la sed de venganza, atraviesan el río diariamente para dejar en la puerta vecina las hojas plagadas de jocosos y grotescos insultos. Pero un día Boris no encuentra la respuesta de Flora, y el espectador ya no solo será testigo de la problemática y divertida relación entre los ratones, sino de su transformación.
Creación del mismo grupo teatral que la pone en escena, esta obra da continuidad a su interés de realizar teatro de calle para exponer apartes de la historia colombiana.
Cruce de caminos se sitúa a mediados de siglo pasado, en el inicio de la violencia que el bipartidismo desató en toda Colombia. La obra se centra en dos de los bandoleros más emblemáticos de ese momento: Efraín González, conservador, y Teófilo Rojas “el Chispas”, liberal. La fábula narra diversos episodios de su vida, cruzados por amores y traiciones con diversas mujeres. Y todo pasa en los diez segundos finales antes de morir, mientras ven el recorrido de la bala que los ha de matar.
Diseñada para un espacio público circular, con elementos propios de la calle, usan música en vivo —tanto canciones como coros—, escenografías móviles y un elenco de actores profesionales entrenados para el espacio teatral callejero.
Esta obra de teatro callejero, o para espacios no convencionales, nació del universo simbólico y la cosmogonía de la comunidad nukak makú, considerados los últimos nómadas de Colombia. Se trata de un homenaje escénico a su legado, por lo cual, a través de la historia de Mauro, se visibilizan elementos esenciales de su cultura, como sus orígenes, creencias y modo de vida.
Mauro crece como cualquier otro miembro de su comunidad, aprendiendo a sembrar, cosechar y cazar, habilidades fundamentales para la preservación de este pueblo. Pero desde niño, su abuelo —guardián del conocimiento ancestral— le revela que lleva en la sangre un linaje especial, y que es su responsabilidad proteger y guiar a los suyos en tiempos de peligro o incertidumbre. Cuando llega el momento, el abuelo trasciende, y su espíritu se fragmenta en tres para viajar a distintos mundos: Gea, Yee y Bak. Este suceso marca el inicio del camino de Mauro como nuevo líder espiritual y protector de su pueblo. Desde ese momento deberá mantener el equilibrio, guiar con sabiduría y enfrentar las amenazas externas que ponen en riesgo la existencia de su gente.
La cautiva del dragón es un cuento escénico en dos actos y cuatro cuadros basado en la leyenda de san Jorge, adaptado por Ernesto Aronna Solano para marionetas.
En un reino muy lejano habitaba un temible Rey Dragón de lengua escarlata, colmillos de acero y uñas de plata. Arrasaba las ciudades con su cola y derretía la nieve de las montañas con las lenguas de fuego que exhalaba. Para poner fin a la catástrofe que dejaba, el Dragón le pidió al Sultán del reino que le entregara a su hija, la Princesa Zulima. El Sultán, apoyado por su fiel consejero de China, Chan Chin Chong, no aceptó. Sintiéndose culpable por la destrucción, la Princesa decidió escapar del castillo. Cuando lo consiguió, se dirigió al bosque encantado, donde fue recibida por una súbdita del Dragón, la bruja Escalduja, quien, haciendo un largo recorrido en su escoba mágica, la condujo a la cueva del Dragón. Al ver a Zulima, el Rey Dragón quedó maravillado ante su portentosa belleza. Sintiéndose incapaz de tocarla, el Dragón decidió que ella solo le haría compañía y le cantaría en sus noches de insomnio. Pasado un tiempo, Zulima logró enterarse de que con una espada mágica de gran poder era posible derrotar a la fiera. El dueño de esa espada era el Príncipe Omar, que vivía a cien leguas de aquel bosque. Con su propia sangre, y valiéndose de una pluma de lechuza, Zulima le escribió una carta a su padre, el Sultán, contándole este secreto. Una paloma mensajera se encargó de llevar la carta. Enterado, el Sultán y su fiel concejero mandaron llamar al príncipe. Obedeciendo las instrucciones del Sultán, el Príncipe salió en compañía de Chan Chin Chong a enfrentar al Rey Dragón. Después de superar múltiples obstáculos, el Príncipe llegó a la cueva del Dragón. Tras una sangrienta lucha, Omar logró vencer al Dragón y liberar a la Princesa Zulima.
Como homenaje a nuestra ciudad capital y a la sabiduría de nuestros mayores, el Círculo Colombiano de Artistas ha montado una deliciosa y aguda comedia que nos transporta a la Bogotá de principios del siglo xx, donde el amor, las buenas costumbres y la severidad familiar tejían los códigos de una sociedad conservadora y profundamente contradictoria.
Esta es una pieza clásica del reconocido escritor Álvaro Salom Becerra. Cargada de humor negro, ironía fina y una crítica social sutil que nos invita a revivir —y a cuestionar— las tradiciones de una época en la que el matriarcado se camuflaba tras una aparente sumisión, esta comedia nos transporta a un tiempo en que las novias eran “muy decentes”, los pretendientes entraban a casa bajo estricta vigilancia, y el temido “pecado” era el centro de todas las tensiones familiares.
A través de escenas cargadas de gracia, nostalgia y ternura, el espectador se sumergirá en un mundo de patios con olor a eucalipto, vestidos de encaje, serenatas y miradas furtivas, en el que cada detalle ha sido cuidadosamente ambientado para evocar los sentidos y la memoria.
Dos titiriteros recrean en su carroza--teatrino todos los avatares del ensayo de una obra que pronto deberán estrenar en Titiribí. La historia comienza con doña Susanita, que ve su casa de campo convertida en una fortaleza donde el obstinado Chivo del Cafetal se ha acorazado. Ella, en su impotencia, busca el amparo de los animales domésticos, quienes intentan recuperar su espacio infructuosamente. Los mismos titiriteros, desesperados al ver frustrado el final feliz de su historia, también intentan, vanamente, recuperar las riendas del cuento.
En esta recreación de un popular cuento chileno, lo aparentemente débil surge como un antídoto contra los obstáculos, gracias al espíritu de la justicia encarnada en una simple y diminuta hormiga.
Desde tiempos antiguos, el circo ha estado presente en la vida cotidiana. En él, la ley es el juego de la fuerza masculina, donde el más grande devela sus capacidades cargando la vida a cuestas, mientras el más liviano vuela por los aires y el más ágil reta las leyes de la gravedad. Aquí, la gracia roba sonrisas, y todos nos jugamos la vida ¡para que usted viva el circo!
Artistas:Liliana Chicuazuque - Calcetín | Mateo Lasso Devia - Orbit Performance | Cristhian Galindo – ECCAF (Acrobacia doble altura) | Santiago Pineda - ECCAF (Salto en lazo) | Geison Estupiñan - ECAFF (Equilibrio en pelota) | Zap Payaso – Caliche - Colectivo Pazos de Payasos | Bombi el Payaso – Lucho Guzmán - Colectivo Pazos de Payasos | Nicolás Andrés Ruiz Fierro - Acróbata (Rueda Cyr) | Jonathan Aguilar Villamil - – Jumping Higt (Rola Bola)
Una línea de cuerdas que cuelga de una estructura nos recordará cómo nuestras vidas están entrelazadas en una red invisible y cómo cada encuentro puede tener un impacto duradero. A medida que los personajes se cruzan y sus vidas se entrelazan, descubriremos cómo un simple gesto de bondad o una palabra de aliento pueden marcar la diferencia. Este show te recordará la importancia de cultivar y valorar nuestras relaciones, demostrando que todos estamos conectados de una u otra manera.
Conexiones es un espectáculo que habla de la importancia de trabajar en equipo y fortalecer nuestras conexiones humanas, sin importar nuestras capacidades, nuestras condiciones, raza o género.
Mediante actos impactantes de danza, circo y voz, este show nos recuerda cómo las relaciones y la colaboración pueden transformar nuestra vida, al tiempo que celebra la belleza de estar interconectados. Un espectáculo en el que el encuentro con el otro te sostiene, te equilibra, te reta, te inspira.